El impacto de las rutas jacobeas en nuestra comarca es innegable. Históricamente, el Camino Francés ha sido un motor de desarrollo, un escaparate internacional y un eje de intercambio cultural para localidades emblemáticas como Ponferrada o Villafranca del Bierzo. Sin embargo, para que el flujo de peregrinos se traduzca en un beneficio equilibrado y sostenible, el medio rural berciano necesita diversificar sus opciones, evitando la masificación de los trazados tradicionales y llevando las oportunidades económicas hacia otras localidades de la comarca.
El «Camino Olvidado«: un proyecto de cooperación para reactivar nuestros valles
Con este objetivo, desde Asodebi participamos activamente en un proyecto de cooperación LEADER junto a otros Grupos de Acción Local para recuperar y poner en valor el “Camino Olvidado a Santiago”. Se trata de una de las rutas jacobeas más antiguas de las que se tiene constancia (empleada habitualmente entre los siglos IX y XII), que discurre por los valles meridionales de la cordillera Cantábrica desde Bilbao hasta confluir, precisamente, en Villafranca del Bierzo.
Nuestra zona de acción comprende las tres últimas etapas de este trazado histórico, conectando entornos de gran valor paisajístico y patrimonial:
• Etapa 19: El acceso a la comarca desde Labaniego hasta Congosto (18,5 km).
• Etapa 20: El tramo que une Congosto con Cabañas Raras (22,1 km).
• Etapa 21: La recta final desde Cabañas Raras hasta Villafranca del Bierzo (16,1 km), donde los peregrinos enlazan con el Camino Francés frente a la icónica Iglesia de Santiago y su Puerta del Perdón.
Herramientas para el peregrino
Gracias a este esfuerzo interterritorial, la ruta cuenta ya con una señalización unificada, mapas actualizados, una web oficial y una APP móvil diseñada para facilitar la experiencia del caminante y dar visibilidad a los negocios locales.
Sostenibilidad y nuevas oportunidades para el comercio local
El impulso del Camino Olvidado no busca competir con las vías mayoritarias, sino sumar una alternativa atractiva para un perfil de peregrino que busca autenticidad, naturaleza y tranquilidad. Para los municipios del interior del Bierzo integrados en el trazado, la revitalización de esta ruta representa una oportunidad real para generar empleo en el sector servicios, fijar población y dinamizar economías locales mediante la apertura de pequeños albergues, comercios de proximidad y actividades de turismo activo.

